Dejame adivinar: cuando pensás en Londres, probablemente se te viene a la mente la icónica cabina telefónica roja, ¿no es así? Desde su creación, ha evolucionado hasta convertirse en uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad, apareciendo en llaveros, imanes, postales, y muchas otras formas. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo surgió y por qué se volvió tan popular? Si compartís nuestra pasión por la historia y la arquitectura, este artículo es ideal para vos.

Twitter, Instagram, Whatsapp. Hoy en día, vivimos en un mundo en el que la comunicación es más fácil y rápida que nunca gracias a la tecnología. Pero no siempre fue así. El teléfono tradicional se inventó en 1876, y aún así, la comunicación era un lujo que solo una pequeña parte de la sociedad podía permitirse debido a su alto costo. El teléfono tradicional se inventó en 1876, y aun así, la comunicación era un lujo que solo una pequeña parte de la sociedad podía permitirse debido a su alto costo. No fue sino hasta 1921 que se creó la primera cabina telefónica, diseñada para áreas rurales donde la comunicación era aún más complicada.

Sin embargo, el diseño original de la cabina telefónica presentaba algunas características que la hacían parecer anticuada para la época. En primer lugar, no era roja, sino mayormente blanca con toques verdes, y su forma era más cuadrada y simple. Era voluminosa, de hormigón y no se ajustaba a la arquitectura de los edificios londinenses. Por eso, se convocó a un concurso para encontrar un nuevo diseño. El ganador fue el diseño neoclásico de Sir Giles Gilbert Scott, quien también diseñó la Catedral Anglicana de Liverpool. Aunque Scott quería pintarlas de color plata, se optó por el color rojo por una simple razón: para que fueran fácilmente reconocibles a distancia en caso de emergencia. En algunas zonas rurales, se pintaron de verde para no perturbar la belleza natural del entorno.

Hoy en día, con la creciente popularidad de los teléfonos celulares, la mayoría de las cabinas telefónicas han quedado en desuso y muchas se encuentran en mal estado o incluso abandonadas. Por ello, que algunos ciudadanos están encontrando nuevas formas de darles vida a estas icónicas estructuras. Desde bibliotecas hasta puestos de comida callejera, heladerías, cafeterías y hasta espacios de trabajo, las cabinas telefónicas están siendo reutilizadas para una nueva generación. A pesar de los avances tecnológicos, estas estructuras continúan siendo una parte importante del patrimonio nacional británico.